Todas nuestras actividades tienen impactos en el planeta. Estos impactos pueden ser grandes, pequeños, positivos o negativos y hay muchas maneras de contabilizarlos. Una de estas herramientas es midiendo nuestra huella hídrica.
La Comisión Nacional del Agua de México la define como “toda el agua que utilizamos en nuestra vida diaria; para producir nuestra comida, en procesos industriales y generación de energía, así como la que ensuciamos y contaminamos a través de esos mismos procesos”.
No entramos en contacto con el 96% del agua que utilizamos
Frecuentemente pasamos por alto el hecho de que todas las actividades que realizamos y los productos que utilizamos requieren de agua en algún momento. Las actividades cotidianas como bañarnos, lavar nuestra ropa o regar nuestros jardines ocupan sólo el 4% de nuestra huella hídrica total. Esto quiere decir que no entramos en contacto con el 96% del agua que utilizamos.[Ver[1]]
Ese dato puede hacer que te preguntes en qué cosas se utiliza toda esa agua. ¡La curiosidad es el primer impulso hacia un cambio positivo! Afortunadamente, existen muchas opciones para calcular la huella hídrica, ya sea de tu estilo de vida en general o de aspectos específicos como la ropa o la alimentación. Algunos ejemplos son:
En esta ocasión queremos hablarte sobre la huella hídrica de algunas actividades recreativas o hobbies. Tal vez al principio te parezca difícil cambiar las cosas que consideramos tan básicas como la comida o la ropa, pero si agregamos el componente de la diversión podemos animarnos a salir de nuestra zona de confort para ayudar al planeta.
1
https://www.conagua.gob.mx/CONAGUA07/Contenido/Documentos/Infograf%C3%ADa%20Huella%20H%C3%ADdrica.pdf